Hoy contamos como invitada especial a Cynthia Morillas, de:

cynthia morillas, enfermedad chron, colitis ulcerosa, nutricionista, andrade fitness, carlos andrade entrenador personal

www.cink94.simplesite.com

 

Colaboradora de Andrade Fitness y Graduada en Nutrición Humana y Dietética.

 

Si padeces Enfermedad de Crohn o conoces a alguien que la padezca, por favor envíale este artículo ya que le será de utilidad, no solo para llevar una vida más saludable, sino, para conseguir tus objetivos de ponerse en forma ya sea adquiriendo una mayor condición física, o para perder peso/ganar músculo..etc.

En el origen de esta enfermedad están implicados factores genéticos predisponentes, en muchos casos infecciosos (micro bacterias o virus) e inmunológicos, es decir, algún defecto en el correcto funcionamiento del organismo.

Al mismo tiempo, existen factores que desencadenan las fases de actividad de la enfermedad como la dieta, el estrés, el cansancio, la ansiedad, y situaciones emocionales adversas, como la muerte de un familiar o la pérdida del puesto de trabajo.

Los síntomas más característicos de esta enfermedad son el dolor abdominal, las diarreas intensas y el estreñimiento, fisuras y úlceras en el ano, cansancio, depresión y pérdida de peso. Como síntomas añadidos aparecen la inflamación de los ojos, dolor de las articulaciones, trastornos dermatológicos, piedras en el riñón o la vesícula.

La dieta puede convertirse en la mejor aliada en el control de estas enfermedades ya que puede disminuir la gravedad de los brotes y aumenta la resistencia del organismo. Sin embargo, también puede ser un desencadenante de los brotes, por lo que es importante conocer los alimentos que son perjudiciales y los que, por el contrario, previenen las crisis.

 

REGLAS GENERALES

El tratamiento de la enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa no cuenta con una dieta única. Un elemento puede sentar bien a un paciente y, a su vez, ser perjudicial para otro. Por ello, es el propio enfermo el que debe determinar si le conviene ingerir cierto tipo de alimentos en virtud de las reacciones que produzca en su propio organismo.

1. Si no percibe relación entre un alimento y las molestias que siente no hay motivo para que deje de consumirlo.

2.La tolerancia a un alimento es diferente dentro y fuera de un brote. Un enfermo puede tolerar todos los alimentos cuando la enfermedad se mantiene inactiva y, en cambio, cuando tiene un brote todos los productos pueden molestarle.

3.Debe probar la tolerancia a un alimento varias veces y siempre junto a otros cuya tolerancia conozca. A un enfermo le puede sentar mal el arroz en paella, por los ingredientes añadidos, y, sin embargo, puede tolerar el arroz blanco.

4. Las molestias provocadas por un alimento al llegar a un sitio estrecho o enfermo del intestino comienzan entre una y seis horas después de comer. En cambio, el dolor que aparece un día después no es atribuible a la enfermedad.

5. El efecto dañino depende de la cantidad que se ingiera del alimento perjudicial.

6. Mastique bien, coma con tranquilidad y descanse después de comer.

7. No abuse de sustancias perjudiciales como el alcohol o el tabaco, ya que pueden irritar mucho el intestino.

8. Procure llevar una dieta sana, amplia y equilibrada en los periodos en los que la enfermedad permanece inactiva.

9. Una dieta sana es aquella que nutre bien a pesar de las limitaciones, disminuye la severidad de los brotes y acelera la recuperación tras los mismos.

 

 

 

Características de una alimentación adecuada

Una dieta correcta debe cubrir las necesidades nutricionales del individuo y no ser irritante para el intestino. Por ello es importante adquirir unos conocimientos básicos de dietética.

 

¿Cuáles son los elementos nutritivos que componen una buena dieta?

 

Proteínas: Las proteínas de origen animal (carne, pescado, leche, huevos) y de origen vegetal (legumbres y trigo) suelen ser bien toleradas por los enfermos de EII, aunque en ocasiones se presenta una intolerancia a la leche y a las legumbres, debido a que los restos de éstas no se digieren. El rechazo que provoca la leche se debe a la ausencia de una enzima llamada lactasa. A veces es necesario un alto aporte de proteínas porque éstas se pierden por el intestino enfermo.

Grasas: Las grasas dan mucha energía en poco volumen y pueden ser de origen animal (nata, manteca, mantequilla, tocino, carne de cerdo y pescado azul) o de origen vegetal (aceite de oliva, de maíz o de girasol y margarina). Cuando el intestino delgado está afectado no se absorben correctamente las grasas normales. Esto hace que el intestino grueso se irrite y se produzcan diarreas.

Hidratos de carbono: Son alimentos energéticos contenidos en las féculas y los azúcares. La mayoría son de origen vegetal: polisacáridos (trigo, patatas, arroz y maíz) y monosacáridos (glucosa, fructosa, azúcar de caña o miel). Un exceso de azúcar puede producir fermentación que genera molestias y diarreas.

Vitaminas: Pueden ser solubles en grasa (A,D,E,K) y solubles en agua (grupo B y C). El déficit vitamínico puede deberse a que el enfermo tiene que llevar una dieta muy restringida o a la deficiente absorción del intestino. En el primer caso hay que tomar suplemento de vitaminas por vía oral y en el segundo hay que inyectar estos aportes.

Minerales: Los enfermos que sufren muchas diarreas o pérdidas continuas de sangre tienen un importante déficit de minerales. Son necesarios en pequeñas cantidades: calcio (leche), fósforo, hierro y magnesio (carne e hígado), sodio, (sal común) y potasio (verduras y frutas).

Fibra: La fibra permite absorber tóxicos y facilita el movimiento intestinal. Generalmente la fibra debe evitarse cuando se tienen brotes de la enfermedad o cuando existe una suboclusión intestinal. Hay diferentes tipos de fibra, algunas son bien toleradas mientras que otras irritan mucho el intestino. Es el enfermo el que debe determinar cuáles son las que le resultan molestas.

Agua: Es la única sustancia cuyo exceso no perjudica. Sin embargo, algunos enfermos creen que al agua aumenta las diarreas. Esto sólo sucede cuando se toma rápidamente muchas cantidades a la vez. Los enfermos de EII pueden tener piedras en el riñón por una concentración de orina excesiva o de oxalatos, una sustancia que se encuentra especialmente en las espinacas. Conviene beber mucha agua evitando las grandes cantidades a la vez.

Bebidas: Deben evitarse las sustancias estimulantes, como el té o el café, porque irritan el intestino. En cuanto a las bebidas alcohólicas, son bien toleradas en pequeñas cantidades. El vino tinto de mala calidad tiene muchos elementos químicos e irrita mucho el intestino; y la tolerancia a la cerveza debe comprobarse de manera individual. No es aconsejable el consumo de bebidas alcohólicas de alta gradación.

LISTA DE ALIMENTOS

Esta lista divide los alimentos en tres apartados: los que la mayoría de los enfermos no tolera, los que hay que probar y los que casi todo el mundo tolera. Hay alimentos que aparecen en varios apartados, como la leche. La leche contiene grasa, proteínas, lactosa, vitaminas y minerales. En ocasiones no se soporta la nata, por lo que se puede tomar leche desnatada; sin embargo, cuando no se tolera la proteína se deben evitar todos los productos lácteos. Generalmente el intestino carece de lactasa, una enzima que permite asimilar la lactosa de la leche. Muchas veces sólo hay intolerancia a éste y otros alimentos durante las crisis, pero después se soportan sin problemas.

 

Alimentos ricos en proteínas y grasas

 

A) Mal tolerados

Aceites de cualquier procedencia; leche entera, condensada, de vaca de cabra y de oveja; queso graso; helado; carnes grasas (cerdo y pato); carnes fritas; embutidos (chorizo, salchichón y butifarra); salsas picantes; sesos y callos; foie-gras y paté; huevo duro o frito; pescado azul frito (anchoas, boquerones, sardinas, angulas,caballa); pescado en aceite o mayonesa.

B) A probar Leche desnatada, en botella o en polvo; requesón o queso con poca grasa (menos de un 50 por ciento); yogur; jamón serrano o cocido con piel; huevos pasados por agua o revueltos hechos en casa; tortilla casera con poco aceite; bacalao sin salsa picante; trucha a la plancha; gambas cocidas o a la plancha; sopa de almejas, marisco o pescado.

C) Bien tolerados Carne de vaca o ternera (a la plancha, cocida o estofada); carne picada preparada en casa; lengua y caldo de carne; pescado blanco (besugo, bonito, gallo, lenguado, merluza, mero, pescadilla, rape, salmonete) a la plancha, a la romana o al horno. Como condimento se puede utilizar sal, limón, perejil, laurel, albahaca, tomillo o un poco de ajo. Se debe probar la tolerancia de la nuez moscada y el curry. Evite el uso de pimienta, pimentón, guindillas y mostaza.

Fibras, vitaminas y minerales

A) Mal tolerados Legumbres (guisantes, lentejas, habas, garbanzos y judías); patatas fritas; cacahuetes y coco; cebolla, coles, coliflor, pimientos, puerros y rábanos; frutos de hueso grande (albaricoques, melocotón, ciruela y cereza); higos y melón.

 

 

 

Si tenéis más dudas referentes a esta enfermedad y todo lo relacionado con ello, podéis contactar a Cynthia en:

FACEBOOK CYNTHIA MORILLAS ARAUZ O NUTRICYNN

 

INSTAGRAM @cink94 ,  @nutricynn

 

Correo electrónico:  cynthia_4_94@hotmail.com

 

Teléfono móvil 652894868